viernes, 29 de mayo de 2009

Escalofríos con 130,9

Viernes 29 Mayo 08:00 AM

Estoy listo para mi turno con un cardiólogo en la fundación Favaloro. Triste pero voy a tener que tener uno de cabecera a partir de ahora. Lo positivo es que todo esta movida es preventiva o sea que hasta el momento mi corazón sigue sanito. Me acompañan mi mujer y uno de mis mejores amigos que se quedó a dormir en casa porque ayer tuvo una entrevista, hoy tenía otra y vive muy lejos. Pronto se verá que su participación será indispensable para lograr nuestros objetivos.

08:20
Cinco idiotas decidieron jodernos la mañana a todo el mundo chocando en cadena en la autopista 25 de mayo. Los policías habituales en lugar de ir y rematarlos en el auto para que no sigan manejando prefieren guiarnos imperativamente a desviarnos a la mano opuesta para no meternos en la high way.

08:30
Mi amigo Esteban Traczuk haciendo gala de su impresionante conocimiento de las calles de toda la capital logra que, a pesar de habernos perdido el camino inicial, arribemos perfectamente y en hora. Inutil enumerar los incontables zig zag que dimos pero increiblemente tardamos menos que por la llamada "vía rápida". Cabe advertir que cási me pongo de sombrero el auto dos veces y que nuestra trayectoria errante fue salpicada más de una vez por un reguero de puteadas de alto tono emocional. Pero como siempre digo: "Quien no quiera pagar el precio que no maneje audazmente".

9:10
Al fin y al cabo parece que no teníamos turno. Mi mujer quiere afrontar con malos modos lo inevitable: Hoy no es junio 5 sino mayo 29 y a pesar de ser tan viernes como ese día mi turno fue concedido el 5 y no hoy.
Recordando sus maratónicas sesiones de lectura de Corin Tellado mi mujer comienza a decir que este gordito saludable y con flamante boina de jubilado que les escribe es realmente un enfermo terminal. Que estuve en TERAPIA!! (con mayúsculas atemorizantes) y que YA tengo que ver a un cardiólogo o mi vida corre más peligro que la kretina k en una asamblea de autoconvocados en el campo.
Yo trato de meter un bocadillo del tipo "bue no importa en realidad vengo el viernes que viene y listo" pero su mirada de basilisco me contiene de seguir agregando confusión al asunto.
Finalmente me dan un turno.
9:55
Ya terminó el turno. El cardiólogo incrementó la dosis de lotrial unos cinco miligramos.
Lo más extraño es mi peso. De acuerdo a la balanza del tordo estoy en 121 kilos.
¿Buenas Noticias?
No, el tordo me dice que mi colesterol parece estar alto, pero necesita más data. Así que me encarga más análisis. Y me dice que si no bajan las grasas en sangre con dieta van otras pildoritas.
Ante la pregunta de porque tengo más frío y a veces me dan chuchos no sabe no contesta. El es cardiólogo señores.. o sea.. nada. Si le pudieras llevar el sistema coronario en un tupperware y no molestarlo el sería feliz. Detesta hablar con el cuerpo portador. Obviamente también menciona el sobrepeso.

No se.. la verdad es que este tipo no me gusta como médico. Decido que no le voy a dar bola en lo del incremento de la medicación. Mi presión estuvo bajando todo este tiempo y creo que es muy fácil recetar pildoritas cuando uno no las toma. En cuanto a lo del colesterol.. humm obviamente si la cosa anda mal tendré que tomar algo.

Envejecer apesta

1 comentario:

  1. Envejecer bien no apesta.
    Si te cuidas toda la vida, podes llegar a los 80 con la salud de los 20.

    En tu caso, envejecer apesta.

    ResponderEliminar